Allium sativum. Ajo.

Una de las más importantes plantas medicinales, el ajo es también una de las más investigadas, con más de mil estudios publicados sobre su actividad terapéutica. Probablemente originario del suroeste de Siberia y propagado por Europa y Asia en la antigüedad, el ajo se ha utilizado desde hace 5000 años como planta medicinal. Han sido ampliamente demostradas sus propiedades antibióticas y antitrombóticas, entre otras. Se usa comúnmente para tratar resfriados e infecciones respiratorias.

Parte usada: Los segmentos del bulbo.

Propiedades: Antibiótico, Antifúngico, Fluidifica la sangre, antitrombótico, hipotensivo, baja los niveles de colesterol, beneficioso para la flora intestinal, expectorante, diaforético (favorece la sudoración), antihelmíntico (elimina las lombrices), antihistaminico, hipoglucémico.

ajo

Contra infecciones: El ajo es un excelente remedio contra todo tipo de infecciones respiratorias, como la sinusitis, catarro, gripe, bronquitis, infección de garganta, etc. El ajo ayuda al organismo a luchar contra la infección y acelera la recuperación.

Un remedio casero muy simple y efectivo para tratar resfriados, tos, e infecciones de garganta, se puede hacer mezclando un diente de ajo machacado con el zumo de un limón, un par de cucharadas de miel (si es local mejor) y, si lo tienes a mano, un poco de jengibre fresco o en su defecto en polvo. Se pone en una taza y se le añade agua caliente. Se pueden beber hasta tres tazas al día… como dicen las abuelas, ¡mano de santo!

El ajo, además, es recomendable tomarlo junto a los antibióticos que te haya podido recetar el médico, ya que además de sus propiedades antibióticas, también ayuda a proteger la flora intestinal y reduce la probabilidad de desarrollar candidiasis.

Problemas circulatorios: Tomado con regularidad, el ajo tiene efectos beneficiosos sobre la circulación; previene la arterioesclerosis, fluidifica la sangre, y ayuda a regular los niveles de colesterol. Estos efectos promueven una mejor circulación a través de las arterias, bajan la presión arterial y reducen el riesgo de problemas cardíacos.

Cómo tomarlo: Lo mejor es tomarlo crudo, ya que es como más propiedades tiene.  Si te disgusta el sabor puedes tomarlo en cápsulas. También disponible en tintura.

Dósis: Un diente de ajo al día si lo tomamos diariamente. Si lo vamos a tomar temporalmente para combatir una infección, se pueden tomar hasta tres dientes al día. En tintura se pueden tomar de 2 a 4 ml (40-80 gotas) en agua, tres veces al día. En cápsulas, normalmente 1 antes de las comidas.

Precauciones: No utilizar en combinación con medicamentos anticoagulantes. A algunas personas el ajo les puede producir irritación gástrica.

Recolección:  Se cogen los ajos al final del verano o principios de otoño. Se deben dejar secar al aire antes de almacenar.

Cultivo: Prefieren sitios cálidos, en tierra profunda, fértil y bien drenada a pleno sol.  Se plantan los bulbos o los dientes a unos 5 o 10 cm de profundidad en otoño o invierno.

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